RMM autoalojadas frente a RMM basadas en la nube
Aunque ambas ofrecen funciones básicas de RMM, los sistemas de RMM autoalojados y basados en la nube difieren en varios aspectos clave, como el alojamiento, el control, el mantenimiento y la escalabilidad. El RMM autoalojado ofrece un mayor control y personalización, residiendo en sus propios servidores. Sin embargo, requiere que los equipos de TI internos tengan una mayor supervisión y gestión. Por su parte, un sistema RMM basado en la nube es una solución gestionada por el proveedor que reduce la supervisión de TI, y en la que el proveedor se encarga de la configuración, el acceso remoto y la escalabilidad.
A continuación se ofrece un análisis más detallado del software RMM autoalojado frente al basado en la nube:
- Implementación rápida: configuración casi instantánea a través del navegador web.
- Gran escalabilidad: se amplía fácilmente al cambiar de suscripción.
- El proveedor se encarga del mantenimiento, incluidas las actualizaciones, las copias de seguridad y el tiempo de actividad.
- Seguridad gestionada por el proveedor, que suele ser de alto nivel.
- Los datos residen en servidores de proveedores (por motivos de cumplimiento de normativas).
- Estructura de costes OpEx (basada en suscripciones): costes mensuales predecibles.
- La mejor opción para pymes, MSP y plantillas híbridas y dinámicas.
- Velocidad de implementación lenta: requiere configuración de hardware/software de servidor.
- Escalabilidad limitada: requiere actualizaciones de hardware para escalar.
- El departamento interno de TI gestiona todo el mantenimiento y los parches.
- Control interno completo: requiere experiencia interna en seguridad.
- Los datos permanecen totalmente in situ (soberanía total).
- Estructura de costes CapEx (licencias iniciales + hardware): costes de mantenimiento continuo.
- La mejor opción para empresas muy reguladas que requieren un aislamiento total de los datos.






